Τετάρτη 10 Ιουνίου 2009

El pleno del Congreso aprueba la suspensión indefinida de los decretos 1090 y 1064

(DPA) El Congreso del Perú suspendió hoy por tiempo indefinido la vigencia de una ley contra la que los indígenas amazónicos cumplen una huelga en el marco de la cual murieron al menos 33 personas el viernes.
La suspensión fue lograda por un acuerdo coyuntural entre el oficialismo y fuerzas de derecha que derrotó al Partido Nacionalista Peruano (PNP) y sus aliados, quienes exigían por el contrario la derogatoria de la Ley Forestal y de Fauna Silvestre.
La iniciativa fue aprobada en primera votación por 57 votos contra 47 y una abstención. En seguida, el oficialismo y sus aliados también lograron, por 58 votos contra 33 y una abstención, que el tema fuera eximido de la segunda votación reglamentaria.
Aunque la idea inicial era que la suspensión fuera por 90 días, al final se optó por el “tiempo indefinido” para no someter a presión las negociaciones.
Terminada la sesión, los parlamentarios del PNP se declararon en rebeldía y amenazaron incluso con quedarse indefinidamente en el lugar.
Según el gobernante Partido Aprista Peruano y sus aliados en el caso, Unidad Nacional (UN, derecha) y Alianza por el Futuro (AF, derecha radical), la suspensión permitirá que el gobierno y los indígenas dialoguen en busca de una ley que satisfaga a las partes.
Mientras ello ocurre, estará en vigencia el marco legal que existía antes de que se adoptaran los nuevos decretos.
Para el PNP y sus minoritarios aliados coyunturales de centro-izquierda y centro, la iniciativa del PAP, UN y AF realmente apunta a “mecer” (engañar) a los indígenas para que desistan de la movilización que desarrollan desde hace 62 días.
La ley suspendida es resistida por los indígenas porque estiman que vulnera sus derechos para favorecer a las transnacionales. Aunque la oposición de los nativos también apunta contra otros seis decretos aprobados parta adecuar la legislación al Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, la Ley Forestal, o decreto 1090, es el símbolo de las protestas.
La Comisión de Constitución del Congreso consideró en días pasados que el 1090 es inconstitucional. No obstante, ese dictamen no llegó a evaluarse en el plenario, por acciones del oficialismo que la oposición calificó de maniobras dilatorias.
Otro decreto que también fue considerado ya inconstitucional por la Comisión de Constitución, el 1064, sobre régimen jurídico para el aprovechamiento de tierras con fines agrícolas, también quedó suspendido hoy en paquete con la Ley Forestal.
Los demás decretos, según el oficialismo y sus aliados, seguirán vigentes pero serán revisados en el marco de los diálogos.
El canal de televisión N, que transmitió en directo desde Bagua, el lugar donde se desencadenó la tragedia del viernes, mostró que los indígenas apostados allí siguieron con expectación el debate a través de la radio, pero no tuvieron ninguna reacción ante el resultado, pues esperan que sus líderes se pronunicien.
Fuente: El Comercio del 10.06.09

Informe especializado de las obligaciones del Estado Peruano sobre la Protección de los Pueblos Indígenas en Aislamiento y en Contacto Inicial

El informe muestra la falta de protección de los pueblos indígenas aislados de la Reserva Kugapakori, Nahua, Nanti y Otros (RTKN), por parte de Estado y presenta posibles soluciones a la problemática de los pueblos indígenas aislados de la amazonía peruana. De esta manera, se hace un repaso a la legislación nacional e internacional en relación a este grupo y expone los principales argumentos presentados por la organización indígena nacional AIDESEP ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en busca de la defensa de los derechos de los pueblos indígenas aislados de la RTKN.
Ver texto Completo en:

El pleno del Congreso aprueba la suspensión del decreto legislativo 1090 por 90 días

La medida se aprobó con 57 votos a favor, 47 en contra y una abstención.

En Bélgica, México y Ecuador condenan los hechos de violencia en Bagua

Londres, Bruselas, D.F., Quito (Agencias).- Las reacciones internacionales ante la lamentable jornada de violencia del último fin de semana en la ciudad amazónica de Bagua no cesan. Gobiernos y asociaciones nativas se han pronunciando en contra de la violencia desatada el último fin de semana y que se saldó con decenas de policías y nativos muertos
En el Reino Unido, el líder indígena brasileño Davi Kopenawa, conocido como “el Dalai Lama del Amazonas”, culpó hoy al Gobierno Peruano de los disturbios. “Creo que el Gobierno Peruano mandó a atacar a nuestros parientes indígenas porque quiere acabar con ellos y explotar sus riquezas”, aseveró Kopenawa durante la visita que realiza estos días a Londres.
El violento enfrentamiento ocurrió el pasado viernes después de que los agentes intentaran desalojar a los indígenas de la carretera Fernando Belaunde que había sido bloqueada por éstos, y acabó con bajas en ambos lados.
Los indígenas peruanos comenzaron las protestas a principios de abril como muestra del rechazo hacia una serie de leyes aprobadas por el gobierno de Alan García que consideran dañinas para sus intereses, ya que permiten la exploración petrolera y gasística de sus tierras.
Kopenawa insistió en que el “error” fue del Ejecutivo peruano y que si sus “parientes” respondieron de forma violenta -han sido acusados de coger a varios rehenes y asesinar a policías- se debió a que “el jefe del Estado ordenó el ataque”.
“El Dalai Lamas del Amazonas” -título con el que fue bautizado originalmente por la prensa alemana- es el líder de la comunidad Yanomami, natural de Brasil, y ha sido premiado por diferentes entidades por su lucha para preservar este enclave natural.
EN MÉXICO
Mientras tanto, México expresó hoy sus “sinceras condolencias al pueblo y al Gobierno de Perú” por los “trágicos acontecimientos” registrados en los últimos días en la ciudad de Bagua.
La Secretaría de Relaciones Exteriores mexicana condenó “la violencia en todas sus formas” y refrendó sus “expresiones de solidaridad con las víctimas y sus familiares”. El Gobierno mexicano “hace votos porque la situación se normalice en el marco de la ley en esa región del Perú”.
Por su parte, el ministro belga de Asuntos Exteriores, Karel De Gucht, pidió a las autoridades peruanas una “investigación en profundidad e independiente” sobre los disturbios registrados en Amazonas.
En un comunicado, De Gucht ha condenado “todo acto de violencia desproporcionada” y ha llamado a las autoridades a “retomar el diálogo con la población autóctona”.
EN ECUADOR
Y en Ecuador, la Confederación de Nacionalides Indígenas de Ecuador (Conaie), que agrupa al 80% de indígenas de esta nación, emitió hoy un comunicado en que condena la violencia ocurrida contra sus “hermanos” en la localidad peruana de Bagua y pidió “sanciones internacionales contra los responsables”.
El documento señaló que la represión en Bagua marca “la deplorable situación de los derechos humanos en la Amazonia peruana”.
Finalmente, el oficialista Partido de los Trabajadores de Brasil emitió un comunicado sobre la situación en el Perú y expresó su solidaridad con las familias de las decenas de víctimas, heridos y asesinados durante la confrontación.
Asimismo, respaldó las demandas “por una investigación completa de los hechos, punición para los responsables y justicia para las víctimas” y pidió al Ejecutivo “que cese todo acto de represión y violencia y abra inmediatamente el diálogo y negociación con el movimiento indígena amazónico”.
Fuente : El Comercio del 10.06.09

La consulta previa como solución

Por: Francisco Miró Quesada Director de "El Comercio"
Imagínese usted que un tractor derrumba la pared de su casa, ingresan unos trabajadores con taladros, lampas y picos, empiezan luego a cavar en su jardín, porque el dueño de una empresa ha dicho que existe petróleo y que ha ingresado, sin consultarle a usted, que es el dueño, porque tiene orden de la autoridad municipal.
Desde luego usted protestaría, llamaría a su abogado, demandaría a la empresa por el abuso, igualmente al alcalde por haber autorizado dicho abuso, lo llevaría todo hasta los tribunales, e incluso llamaría a la policía para que desaloje a los invasores.
Por lo general, y digo por lo general porque en Lima también suceden cosas extrañas, es decir, reñidas con la moral y la ley, cuando alguien quiere ingresar a su casa, primero le pide permiso, luego le consulta si puede hacer uso de su jardín, o en todo caso, le propone comprarle la casa, pero le consulta. Y le consulta porque usted posee su casa, es propietario, porque la heredó o la compró, o construyó en un terreno que es suyo.
No importa la causa, la razón, pero lo más importante es que el interesado le ha consultado y, por eso, usted se siente una persona respetada, todo un ciudadano. Esa misma sensación de propiedad, de posesión de la tierra, la tienen muchas comunidades de la selva. Tienen derecho sobre sus territorios. Para los pueblos de la Amazonía su tierra y su ambiente lo es todo. Es su casa, su gran casa, como es nuestra casa que compartimos en familia, es nuestro mundo. ¿Acaso cuando un medio de comunicación es intervenido por el Estado no protestamos, porque es un atentado a la libertad de expresión y de propiedad? Igualmente, ellos cuando son “invadidos” por una empresa que va a invertir con autorización del Estado también sienten que han atentado en contra de su libertad y su ambiente, que lo es todo. Entonces se ponen en guardia y con justa razón, más allá de lo que sostenga el Convenio 169 de la OIT, piden que se les consulte.
Para comprender a nuestros hermanos hay que ponerse en su caso, entonces por unos minutos, aunque sea por unos segundos, pongámonos en el caso de las comunidades de nuestra “montaña”.
El Gobierno, los inversionistas, no se han puesto en el caso de ellos, porque al parecer no les interesa lo que piensan y sienten. La vida de un solo peruano, sí de uno solo, vale más que miles o millones de pozos petroleros juntos, vale más que miles de millones de aserraderos juntos, con el agravante de que si no se toman las medidas del caso, la tierra será contaminada, devastada, lo que significa también muerte. Matamos la vida de nuestros hermanos porque no los comprendemos, matamos la vida de la naturaleza que es el sustento de nuestros hermanos. Al fin le matamos todo, su hábitat y su razón de ser.
Para los que han tolerado esto, sabiendo por informes de inteligencia que se pudieron tomar medidas con anticipación para evitar el derramamiento de sangre, mi más enérgica condena y rechazo por su indiferencia, soberbia y afán de poder. No sé que esperan para dimitir, es un asunto de responsabilidad y de moral pública.
El Gobierno debió proceder a la consulta y estoy seguro de que de haberse realizado, tendríamos la situación definida y concluida, o al menos habríamos sabido cómo actuar. La democracia funciona con métodos democráticos, como la consulta previa.
También el Congreso pudo resolver el asunto y no hacer esa triquiñuela, que como no llegaron los humalistas, que también tienen responsabilidad en el caso, no se debatió el consabido decreto legislativo de marras, argumentando criterios reglamentarios, cuando la vida de las personas estaba en juego, que ni siquiera son procedimientos, solo cuestión “de orden”. Debieron esperar y entrar al debate.
En conclusión, el Gobierno debió consultar y el Congreso debatir, no ahora a caballo en plena crisis, sino hace meses. El Ministerio del Interior pudo proceder con oportunidad y celeridad ante el informe de inteligencia y la oposición, en especial el señor Alberto Pizango, debió promover el diálogo con las autoridades, no llamar a la insurgencia, sino al diálogo, al entendimiento para encontrar una salida justa, conversada y democrática, por el bien de todos los pueblos amazónicos y del Perú.
Claro que hay responsables y deben dar explicaciones al país por lo sucedido, porque nos duelen las muertes de policías y de civiles. Y si no quieren rendir cuentas, porque en el Perú no existe esta sana costumbre, ni para lo más mínimo, como que un alcalde les explique a los vecinos qué uso le da a lo que recauda, no importa, la historia los juzgará. El dinero y los intereses creados no valen nada ante la vida.
Que todo este lamentable y desgarrador conflicto nos sirva de ejemplo para integrar al Perú, para vernos entre iguales y no como ahora que continúa la discriminación y el racismo. Para construir una nación que se entienda y se conciba pluriétnica, multicultural, plurilingüística. En donde lo humano, todo lo humano, sea el gran valor y el motivo de nuestro destino como nación.
Y pensar que si se hubiera consultado la historia habría sido diferente.

Δευτέρα 8 Ιουνίου 2009

"El video del Gobierno sobre los sucesos en Bagua polariza más el conflicto" (El Comercio)

El sociólogo Jaime Antezana dijo que el problema no se resuelve señalando una conspiración contra el país. El reciente anuncio televisivo emitido por el Gobierno peruano, en torno a los enfrentamientos en Bagua entre nativos y policías, fue criticado por el sociólogo Jaime Antezana, quien consideró que, lejos de contribuir a la calma, polariza más el conflicto.En el spot se mencionan “22 humildes policías asesinados con ferocidad y salvajismo” y que “extremistas por consigna internacional quieren detener al Perú”. El video está acompañado por crudas fotografías de policías caídos en los enfrentamientos así como de nativos portando armas.“Creo que esos videos, y el mensaje que transmiten, en lugar de contribuir a poner paños fríos, polarizan más el conflicto con los diversos pueblos indígenas”, refirió Antezana en diálogo con elcomercio.com.pe.
El analista lamentó el tono del anuncio y aseguró que el problema no será resuelto señalando que existe una conspiración contra el desarrollo nacional. “Se presenta a los indígenas como salvajes y primitivos que son manipulados por fuerzas externas (...). Me parece que eso no eso solo un exceso, sino una forma de estigmatizar a este movimiento”, añadió.Asimismo, Antezana sostuvo que el video podría encender los ánimos en otros sectores de la población, como es el caso de las protestas que se vienen preparando en Loreto o Tarapoto.
Sobre la actitud de los nativos, el experto precisó que no responde a una lógica ‘salvaje’, sino que es una conducta propia de los indígenas en respuesta a la muerte de muchos de ellos.
“Eso no puede ser asociado a los indígenas para verlos como salvajes y primitivos. Esa es un vieja percepción que yo creía que ya no existía. Si estamos asistiendo a la emergencia de un indigenismo radical, pero no a un nuevo terrorismo”, concluyó.
Fuente: El Comercio del 08.06.09

Curso de Derechos Indígenas en la Universidad San Marcos (Marzo, 2009)